viernes, 19 de agosto de 2011

No tengo nada que ponerme!!!!!!!!!!!1

Esta es una de las mas habituales sentencias de las mujeres, cuando despues de probar con todo el ropero, decididamente no "tenemos nada que ponernos" y la mas usual de las soluciones, es ponernos lo primero que nos probamos, nos guste o no, nos haga sentirnos bien o mas o menos.
Para los hombres esto no tiene sentido y tampoco lo tiene, si tratamos de explicarles que para una mujer, a pesar de tener mucha ropa, es factible que al final de todas las pruebas, no tenga nada que ponerse.

Una se viste para si misma, pero tambien para ser vista por otros y cuando no nos sentimos comodas con nuestra ropa, pareciera que todo se confabula en contra. Y sea esta una pura metafora psicologica, o la realidad aumentada, cuando uno se siente feliz y triunfadora, se viste como para estar feliz y triunfante. Cuando se siente infleiz y frustrada, de verdad que uno se viste como la mona.

Sin embargo, la esclavitud de la facha exige ciertas normas que por mas que tratemos de cumplir, es imposible en el mundo real y solo es factible en el mundo ideal de modelos super flacas.

Ser flaca tampoco es pecado, es una condicion heredada en los genes y posiblemente mantenida sin gran esfuerzo, pero cuando uno nacio con la genetica un tanto determinada para asimilar hasta el agua, en realidad la unica dieta que nos mantiene a raya, es cerrar la boca y no comer nada.

Pero como la idea no es mantener el candado en la alacena y vivir a lechugas y bastoncitos de apio el resto de nuestra flaca, pero desmoralizada existencia, uno tiene derecho a dejar que se expresen nuestros genes y tambien a disfrutar de la comida sin culpa, o no con mucha culpa al menos.

Lo que simplemente quiero decir, es que yo comparto con una gran porporcion de mujeres de este mundo, la genetica determinante para mas que nada, rellenar tallas L o XL y por mas que he tratado de hacer dietas de hambre, de cerrar mi boca y de pasar dias tratando de comer lo minimo, una y otra vez vuelvo a ser lo que siempre he sido. Mido 1.61 cm, peso entre 70 a 77 (ahhhh, el peso exacto nunca sera revelado) y tengo caderas anchas, guatita estriada con dos embarazos y pechugas razonables. Sin embargo, por largo tiempo (casi toda mi vida) me hicieron super conciente de que yo era "gordita" y por lo mismo, todo me iba a costar el doble en la vida. Encontrar pareja, tener hijos, hacer carrera, ser aceptada por mis pares, triunfar y tener exito, nadar, salir a andar en bicicleta, llegar lejos.

Por lo mismo, para que mi vida se hiciera "mas facil" me someti a cuanta dieta encontre en el camino, desde la mas compleja y ridicula como pesar todo lo que iba a comer en una balanza (en realidad, si no lo pesaba daba lo mismo), hasta las mas repulsivas, con jugo de cochayuyo o algas crudas. Pasando por la Antidieta, la Scardale, la dieta de la Luna, de las Manzanas, del Lagarto y la Iguana, tambien. Es cierto, con algunas perdi muchos kilos, con otras simplemente fue sumar frustracion y mucha rabia, sintiendo que me encontraba en un camino sin salida.

Y esta es una historia archi conocida con inumerables publicaciones que cuentan la historia de una gordinflona matrona de 40, que descubrio que saltando la cuerda podia volver a ser flaca como una tabla de planchar y etc. O de la milagrosa dieta de los higos y los rabanos y el te verde, o las sopas. O tambien las autobiografiacas dietas de famosos y famosillos que despues de haber vivido los "horrores de la gordura", descubrieron que con un "entrenador personal" y nuevos habitos, se puede alcanzar el ideal de uno mismo.

Lamentablemente, lo que muchos de los Best Sellers de dietas omiten, es un factor de inmenso calado en la reduccion de tallas de cualquier ser humano, y esto tiene que ver con los sentimientos, las emociones. Nuestra angustia comienza cuando nos damos cuenta que en realidad no tenemos que ponernos y lo que tenemos, mas se asemeja a una bolsa papera con dos agujeros a la altura de los hombros y uno mas grande para meter la cabeza. Y que yo sepa, la industria de la moda y los grandes retailers en Chile, tienen una seccion dedicada a Maternales (donde yo muchas veces he terminado buscando algo que de verdad "me quede") o secciones de tallas grandes, con ropa que no usaria ni mi bisabuela. Pero eso no es todo, porque tampoco el personal esta preparado para la atencion de clientas con tallas grandes y no entienden o no quieren entender, la gran angustia que causa no encontrar algo que nos gusta, en nuestra talla.

Entonces, vuelvo a las emociones, los sentimientos, con un ejemplo muy simple. Donde yo vivo parte del tiempo, existe una tienda llamada "LaLa" que podriamos decir que en el fashion criollo del Maule, es una tienda que imprime tendencias. Sin embargo, la puerta de entrada a la tienda esta entreabierta en lo que las dependientas llaman graciosamente "la medida standard". Si uno no logra entrar de cuerpo entero, la probabilidad de que encuentre en la tienda algo para probarselo, es casi nula. Y de verdad, yo nunca he podido dejar de empujar la puerta  para poder entrar. Como se afectan mis emociones y mis sentimientos con esa cruel "medida standard"? Inmensamente, sin ganas de comprarme una pilcha por el resto de mi vida, sin deseos de probarme nada y aceptar con frustrado beneplacito las "batitas" de la Ropa Americana,  que mi tia me enviaba para mi cumpleanos. Renunciar al "fashion" y someterme a visitar a la modista, para tener "ropa a la medida".

Y todo eso no es justo, porque yo tengo muy buen gusto, porque me encantan las revistas de modas y soy una adicta a las pasarelas de las Fashion Week, porque entiendo claramente cuales son las nuevas tendencias y porque siempre he querido tener la oportunidad de comprarme un vestido de disenador que me quede, sin necesidad de mortificar mis dias con una dieta, con la esclavitud perpetua a un gimansio donde se pasean cabezas de musculos que solo hablan con las "bellas" y nunca con una. Yo quiero dejar atras la seccion de Maternales de Fallabella o Ripley, y quiero lucir actual, sin necesidad de hacerme la lipo, entrar al quirofano o amarrarme el estomago con una banda elastica. Yo de verdad quiero ser yo, pero con ropa linda y no cara....o linda y no tan cara.

Yo quiero estar A la moda y sin limites, porque me lo merezco. Entonces, ante las limitadas alternativas que nos ofrece el mercado en Chile, me he dedicado a buscar otras alternativas....y de verdad que he encontrado cosas increibles, a precios realistas, en una gran gama de colores y desde la L hasta la XXXL.

Pero mi idea es poder compartir las alternativas, la nueva ropa, los accesorios, pero tambien hablar de lo que nos gusta y nos disgusta. Por lo mismo, en un mes mas abriremos una tienda virtual en Chile, para tallas grandes, pero de ropa linda, muy linda.

Esperamos que todas las amigas puedan probar la moda sin limites y dejarnos sus comentarios de lo que consideren importante. Esto no es solo fashion, es la vida de un ropero, donde si quiero tener que ponerme.

Afectuosamente

Marcela, Talla L/XL